La dirección que tu empresa necesita para las decisiones que no se pueden improvisar.
No encontrarás un catálogo de servicios, sino las situaciones reales por las que pasa un empresario y cómo las afrontamos. Siempre con un mismo equipo y un mismo método, tengas cinco empleados o cincuenta.
Del autónomo que despega a la pyme que ya pesa.
Cuanto más crece una empresa, más caras salen las decisiones tomadas a medias. Por eso acompañamos todo el recorrido, no solo el principio.
Autónomo en crecimiento
Tu actividad ya no cabe en una gestión improvisada y toca dar el salto con criterio.
Micropyme
Un equipo pequeño que quiere dirigir con la cabeza de una empresa mucho más grande.
Pequeña empresa
Diez, veinte o treinta personas. Cada decisión ya mueve dinero, personas y responsabilidad.
Empresa familiar
Un proyecto que quieres ordenar, proteger y dejar preparado para lo que venga.
Un servicio premium, el de una gran empresa, ahora al alcance de la tuya.
Cuatro decisiones que no admiten una respuesta suelta.
Lo que la home apunta de pasada lo desarrollamos aquí. Son los terrenos donde tener a alguien pensando en el conjunto de tu empresa cambia el resultado.
Ordena tu empresa antes de que el tamaño te obligue a hacerlo con prisas.
Cuando un negocio crece, tenerlo todo en una sola sociedad deja de tener sentido. Diseñamos la estructura que te conviene, una sociedad patrimonial, un holding que agrupe tus actividades o una reorganización de lo que ya tienes, para que cada cosa esté en su sitio y el riesgo de una parte no arrastre al resto.
Que un mal año del negocio no se lleve por delante lo que es tuyo y de los tuyos.
Como administrador respondes de más cosas de las que crees, y muchas veces con lo personal. Revisamos por dónde estás expuesto y levantamos una separación real entre la empresa, que asume el riesgo, y tu patrimonio familiar, que debe quedar a resguardo. Mejor hacerlo con calma hoy que a la carrera cuando ya hay un problema.
Cuando aprieta la tesorería, el momento de actuar casi siempre es antes de lo que parece.
Los problemas de liquidez avisan mucho antes de estallar. Si actuamos pronto, todavía hay margen para negociar con acreedores, reestructurar la deuda o buscar financiación. Si se espera demasiado, las salidas se reducen a una o dos, y ninguna buena. Nos sentamos contigo, ponemos números encima de la mesa y protegemos tu posición como administrador.
Que la empresa no dependa de que a ti todo te salga bien siempre.
Una empresa sólida es la que aguanta un relevo, la entrada de un socio o una ausencia inesperada sin tambalearse. Preparamos ese terreno, ordenamos la sucesión, dejamos por escrito cómo se toman las decisiones y quién hace qué, para que lo que has levantado siga en pie el día que tú no estés al frente.
Todo esto ya lo hacemos por nuestros clientes. La diferencia está en tenerlo pensado antes de necesitarlo.
Empieza por tu pregunta, no por nuestro servicio.
«Quiero saber si mi negocio gana dinero de verdad.»
Ordenamos tu contabilidad para que veas tu margen real y decidas precios, gastos e inversiones sobre seguro, no a ojo.
«Necesito dejar de tener sustos con Hacienda.»
Planificamos tu fiscalidad con antelación, así no hay sorpresas y pagas lo justo, ni un euro de más por no anticiparte.
«Quiero pasar de autónomo a sociedad sin equivocarme.»
Analizamos si te conviene, cuándo y cómo, y damos el paso contigo cuidando lo fiscal, lo mercantil y tu responsabilidad.
«Quiero proteger mi patrimonio personal.»
Revisamos tu exposición como administrador y estructuramos tu negocio para separar y blindar lo que es tuyo.
«Estoy teniendo problemas para llegar a fin de mes en la empresa.»
Actuamos a tiempo, negociamos con quien haga falta y buscamos la salida con más margen antes de que se cierren las opciones.
«Tengo que decidir algo importante y no quiero hacerlo solo.»
Una inversión, un socio, un contrato grande. Te acompañamos con criterio en las decisiones que marcan el rumbo.
¿Tu situación no está en la lista? Es normal, cada empresa es distinta. En el diagnóstico partimos de la tuya.